lunes, 16 de mayo de 2011

Chocolate y poesía

BRECHA GENERACIONAL
Hernán Zamora



Mi hijo no gusta del trozo de chocolate que le ofrezco

No puede explicármelo

Ante mi asombro e insistencia
sólo repite –sabe horrible

No puedo comprenderlo
tiene el equilibrio justo
entre un cuarto de dulzor
y el resto en amargura
que necesito para vivir

(Me aterraría saber que es demasiado dulce para él)

1 comentario:

Erika Reginato dijo...

yo también tengo una amiga que no le gustaba el chocolate y me parecía tan extraño que no le apeteciera ese sabor dulzón. Ahora sé que ese dulce que persiguen las hormigas también lo encuentras en otras cosas como las avellanas. No es lo mismo pero la crema de avellanas es de Dioses...